Cada 12 de octubre, la Virgen de Zapopan regresa a su Basílica en la Romería. Conoce la historia, el significado y la ruta oficial de este año.
La Romería de la Virgen de Zapopan es una de las tradiciones religiosas más grandes de México. Cada 12 de octubre, la imagen de Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan —conocida popularmente como «La Generala»— es trasladada desde la Catedral Metropolitana de Guadalajara hasta su hogar, la Basílica de Zapopan, acompañada por cientos de miles de fieles.
La tradición se remonta a 1734, cuando los habitantes de Guadalajara pidieron que la imagen fuera llevada a la Catedral para interceder ante fuertes tormentas y epidemias que azotaban la región. Desde entonces, la Virgen fue nombrada Patrona contra rayos, tempestades y epidemias, y cada año se renueva el compromiso de devolverla a su templo en una procesión multitudinaria. En 2018, la UNESCO reconoció la Romería como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Entre mayo y septiembre, la Virgen de Zapopan sale de su Basílica y recorre templos, parroquias, barrios y mercados de toda el Área Metropolitana de Guadalajara, visitando distintas comunidades. Este recorrido de visitas concluye a finales de septiembre, justo antes de la Romería, cuando la imagen regresa a la Catedral para la Misa de Despedida previa al 12 de octubre.
El recorrido de la Romería tiene una distancia aproximada de 9 kilómetros y conecta la Catedral Metropolitana de Guadalajara con la Basílica de Zapopan. Aunque el punto de partida y el destino final son siempre los mismos, la Arquidiócesis de Guadalajara define cada año (o cada ciertos años) el trazado exacto de las calles, por lo que conviene confirmar la ruta oficial antes de cada edición.
salida por Paseo Alcalde desde la Catedral, continuación por Juárez/Vallarta hacia el poniente hasta Avenida Américas, después Américas hacia el norte pasando por los Arcos de Zapopan, y tramo final a pie por el Andador 20 de Noviembre/Plaza de las Américas hasta la Basílica.
Desde la madrugada, la procesión reúne a laicos, danzantes de tradición prehispánica, frailes franciscanos, sacerdotes y seminaristas que acompañan la imagen a lo largo de todo el trayecto. A su paso, miles de personas se congregan en las calles con flores, cantos y oraciones. El recorrido culmina con una misa multitudinaria en la explanada de la Basílica de Zapopan.
